Un mundo libre, honesto y sostenible. A esto es a lo que aspira Hivos, el Instituto Humanista de Cooperación al Desarrollo. Junto con organizaciones sociales locales en los países en desarrollo, Hivos aspira a un mundo en el que los ciudadanos – mujeres y hombres – tienen igual acceso a los medios y oportunidades de desarrollo.
El desarrollo no se deja dirigir desde fuera, pero sí estimular. Por eso, Hivos confía en la fuerza y la creatividad de las personas / de los propios afectados en los países en desarrollo. Si les es ofrecida la oportunidad y los medios, ellos pueden ganarse su sustento, exigir sus derechos y dar forma a sus vidas.
Junto con muchas contrapartes, Hivos aspira a conseguir un mundo en el que la gente sea igual y en el que no se pongan límites a las posibilidades de desarrollo de las personas. Hivos trata de realizarlo a través de apoyo financiero, asesoramiento, redes de trabajo, actividades de cabildeo, educación e intercambio de conocimientos.
La historia de Hivos está estrechamente vinculada al humanismo, una filosofía que se centra en el ser y los valores humanos. El humanismo no apela a un poder o una fuerza sobrehumana o sobrenatural, como un dios. Los Países Bajos cuentan con dos millones de humanistas provenientes de toda la sociedad.
El trabajo de Hivos se centra en la unión de las fuerzas, tanto a nivel nacional como internacional. Hivos trabaja en estrecha colaboración con muchas contrapartes en África, Asia y América Latina, mantiene relaciones con diferentes organizaciones en los Países Bajos y Europa y tiene representación en varias redes de trabajo holandesas e internacionales.
Hivos hace de la transparencia y la franqueza su bandera. Esto se manifiesta en su estructura administrativa, que presenta una clara delimitación de competencias, y una visible separación entre la vigilancia, la administración y la ejecución. Desde 1997, en el sentido administrativo, Hivos hace uso del modelo del Consejo de Vigilancia.