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El género en buen camino


La mayor parte del microfinanciamiento suele ir destinada a mujeres. Sin embargo, los pequeños créditos no mejoran automáticamente la posición de la mujer, según unas publicaciones de On track with Gender.


On track with gender

¿En qué medida ha sido exitosa la estrategia de la integración global del género desde 1995? Con esta pregunta se puso a trabajar On Track with Gender (El género en buen camino) en 2008. Cinco contrapartes de Hivos de Sudáfrica, Tanzania, Bolivia, India y Ecuador investigaron si estaban al día con el género en relación con el microfinanciamiento. Una de las lecciones aprendidas es que la participación de la mujer en el microfinanciamiento no mejora por definición su posición. Por ejemplo, las mujeres no siempre pueden decidir sobre el dinero que ganan. A veces, los hombres dejan de responsabilizarse por su familia porque sus mujeres aportan el dinero.

Hermanas para la vida

La Small Enterprise Foundation (SEF, Fundación de pequeña empresa) de Sudáfrica desarrolló la Intervention with Microfinance for Aids and Gender Equity (IMAGE, la intervención con el microfinanciamiento para la igualdad en sida y género). Desde hace diez años IMAGE instruye a las mujeres IMAGE (Sisters for Life, hermanas para la vida) en papeles de género, opiniones culturales, relaciones, comunicación, violencia basada en el género y la infección vih. “La asociación IMAGE - SEF demuestra que la combinación de intervenciones sanitarias y sociales puede crear fuertes sinergias y ampliar los efectos mensurables,” es la conclusión del estudio de caso. “El programa IMAGE debería ser promocionado en programas de vih/sida, de género y en institutos de microfinanciamiento en otros países con una alta cifra de infección vih y desigualdad de género. Un programa IMAGE ligeramente adaptado podría ser apto también en un entorno donde prevalecen las desigualdades de género, pero donde las cifras de infección vih no son muy altas.”

Tesoro

Por un lado, la práctica muestra éxitos y desbloqueos, pero por otro, muestra la evaporación de las políticas de género dentro de las organizaciones y la resistencia del personal a la hora de implementar el género. Mientras tanto, la segunda fase, Moving Forward (hacia adelante), se concluyó en febrero de 2011 con un tesoro en artículos y estudios de caso sobre la nueva arquitectura de la ayuda, la violencia contra la mujer, el desarrollo de la cadena de valor y el microfinanciamiento