Luchar contra el vih/sida es luchar contra la pobreza y la desigualdad
En el mundo hay más de 40 millones de personas contagiadas con el virus del sida. De ellas, el 90% vive en países en desarrollo. La pobreza estructural es una de las razones para ello, ya que ser pobre significa no tener acceso a la sanidad, a la información y a los medicamentos, pero también significa no poder decidir sobre asuntos que pueden conllevar una mejora de las condiciones de vida. Hivos apoya a las organizaciones que se dedican a dar información, a la prevención y el cabildeo respecto al sida.
Hivos considera el sida como una cuestión de derechos humanos y desarrollo, y, por lo tanto, como un asunto que transciende los límites de la asistencia sanitaria. La rápida expansión de la enfermedad se debe a la pobreza estructural, la violación de los derechos humanos universales y la desigualdad social.
Hivos apoya a muchas organizaciones que defienden los derechos de las personas con vih/sida y que fomentan la participación plena de estas personas en la sociedad. Se trata, especialmente, de organizaciones que hacen cabildeo en el ámbito nacional e internacional para facilitar un suministro óptimo de información, la prevención y el acceso al tratamiento y la asistencia sanitaria en África, Asia y América Latina.
Un abordaje integral es la clave del éxito. No se trata de realizar actividades independientes, sino actuaciones conjuntas que forman un todo lógico. Así, la prevención no consiste sólo en el suministro de información, también deben ponerse condones a disposición de la gente. Y, para las personas con vih/sida, una existencia digna significa, además de una buena asistencia sanitaria y medicamentos, abordar la discriminación de la que son víctimas.
La política de Hivos acerca de vih/sida se enfoca especialmente a la información, el acceso honesto a la salud y los medicamentos, la influencia en la política y la emancipación. Hivos presta especial atención a los grupos que corren un mayor riesgo de contagio, como las mujeres, los jóvenes, los inmigrantes y refugiados, las minorías sexuales, los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres y la gente de escasos recursos, tanto en las ciudades como en las zonas rurales.

















