Hechos, cifras y resultados
En 2007, Hivos puso a disposición de sus contrapartes en el área de los derechos humanos y la democratización, un total de más de 17 millones de euros, un 19% del presupuesto total de la organización. En 2007, Hivos apoyó a 165 organizaciones en Asia, África y América Latina en el terreno de los derechos humanos y la democratización.
En 2007, Hivos consiguió muy buenos resultados. Gracias, entre otras cosas, a los esfuerzos de sus contrapartes, en Guatemala, Honduras, India y Perú se llevaron ante los tribunales de justicia casos de impunidad tras violación de los derechos humanos. En Bolivia, Ecuador e India, las contrapartes consiguieron incluir los derechos de las minorías en la legislación y en la política gubernamental. En algunos países, como Malawi, Uganda y Mozambique, los homosexuales se organizaron en nuevas asociaciones con carácter propio.
En 2007, Hivos participó en las conversaciones mantenidas con el Ministerio holandés de Asuntos Exteriores en el marco de un nuevo documento acerca de la política holandesa de derechos humanos. Hivos aplaude esta nota; en ella se plasma la arraigada implicación de los Países Bajos en el cumplimiento de los derechos humanos y se aboga por un enfoque menos tecnocrático y más político. En ella también se presta atención a algunos de los temas centrales de Hivos, como la impunidad, la protección de los activistas, el trabajo infantil y los derechos sexuales.
En el área de la emancipación de los grupos LGBT, Hivos dio un paso adelante con la fundación de la GALE (Alianza global para la educación LGBT). La GALE es una comunidad mundial de aprendizaje formada por profesores, preparadores, gente con formación académica y otras personas que trabajan en el terreno de los grupos LGBT. Algo muy positivo en los Países Bajos es que la emancipación homosexual adquirió un claro lugar en la política holandesa de cooperación al desarrollo.
En Kenia, las contrapartes de Hivos y otras organizaciones se pronunciaron claramente contra las catastróficas consecuencias de las elecciones presidenciales de diciembre de 2007. Ya durante la campaña electoral, detectar irregularidades formaba parte de sus tareas habituales. Y tras estallar los disturbios estudiaron también el transfondo de la violencia.
Pero aún hay mucho que hacer. En varios países, especialmente en Irak, Siria y Zimbabue, la represión privó gravemente de libertad de movimiento a las organizaciones civiles. En Irán, las autoridades cerraron en 2007 las oficinas de tres contrapartes y encarcelaron a sus líderes durante varias semanas. En Kirjistán, a raíz de las protestas de las contrapartes de Hivos contra las elecciones parlamentarias, fue detenido el director de una de estas contrapartes.

















