En Irán, Hivos está en la lista negra
A los ciudadanos Iraníes ya no les está permitido tener contacto con Hivos. En enero, el gobierno Iraní incluyó a Hivos en una lista de sesenta organizaciones que serían peligrosas para la seguridad del Estado. Estarían involucradas en intentos de gobiernos occidentales de derribar el gobierno Iraní.
“La acusación carece de todo fundamento”, afirma Marcel van der Heijden del programa Hivos Derechos Humanos y Democratización. “En este sentido, es una decisión sorprendente. Pero por otro lado, es un paso que se adapta a la política Iraní de los últimos años. Desde 2004, Hivos coopera con organizaciones de la sociedad civil en Irán. Al principio, todo iba bastante bien, hasta que en 2006 el clima político cambió bruscamente y surgió una conducta antioccidental. Aumentaron las teorías de complot, alimentadas por la administración iraní y los medios de comunicación conservadores. Las administraciones occidentales querrían derribar el gobierno iraní. En este contexto, se mencionó también las ONGs occidentales, como Hivos”.
Poco apoyo
“Para los activistas progresistas de la sociedad civil era cada vez más difícil hacer su trabajo”, continúa Van der Heijden. “A los que recibían dinero de países occidentales, se les acusó de ser marionetas del hostil orden del día extranjero. En el curso del año 2007, todas nuestras contrapartes dejaron su trabajo. En algunos casos fue porque las autoridades cerraron las oficinas y se llevaron a los miembros de la administración o de la dirección para someterlos a largos interrogatorios. En realidad, desde entonces podemos dar muy poco apoyo a los activistas de derechos humanos en Irán. Cuándo cambiará esto, depende de la situación política en el país”. En respuesta a la lista negra de enero, Hivos ha enviado una carta a la embajada iraní en los Países Bajos, en la cual explica su posición y su política.

















