Hivos apoya la Bienal de Venecia
La 54a Exposición internacional de arte de la Bienal de Venecia, titulada Iluminaciones, tiene lugar del 4 de junio al 27 de noviembre de 2011. Hivos hizo posibles los tres maravillosos pabellones de Irak, Bangladés y Asia Central.
Pabellón de Irak
En 1975, los artistas iraquíes contemporáneos tenían por última vez la oportunidad de presentar sus obras en la Bienal de Venecia. Después de una ausencia de 35 años, ahora, seis artistas iraquíes participarán en el pabellón de Irak. Los seis artistas dejaron Irak hace más de una década, por eso, la contraparte de Hivos, Echo, hizo rodar un corto documental que explora el trabajo de artistas en Bagdad. El Proyecto de Película y Publicación Iraquí para Venecia se enfoca a la situación actual en Irak respecto al arte contemporáneo y el proceso de la creación artística. Una publicación adjunta incluye perfiles de los artistas y su trabajo.
Pabellón de Bangladés
La exposición “Parábolas” es un proyecto único hecho posible por
Britto Arts Trust, contraparte de la red Arts Collaboratory, en la que participa Hivos. Cinco renombrados representantes del ameno mundillo del arte bengalí, que viven y trabajan en Daca, hicieron instalaciones de arte específicas para el sitio, para explorar cuestiones universales contemporáneas políticas, medioambientales y sociales. “Parábolas” es un proyecto de exposición experimental que se enfoca, por medio del ejercicio del arte, al poder no expresado e implícito que rige la noción de las verdades universales.
Pabellón de Asia Central
Hivos también patrocinó el pabellón de Asia Central, Lengua Franca. La exposición presenta el trabajo de once artistas de Kazajstán, Kirjistán, Tayikistán y Uzbekistán. Es un exhaustivo estudio de las prácticas artísticas contemporáneas como forma de lengua franca – idioma de la comunicación global.
Un evento especial del pabellón de Asia Central es una presentación del Nuevo documental The Desert of Forbidden Art (2010; El desierto del arte prohibido). La película nos lleva a un dramático viaje de sacrificio por el bien de la libertad creativa. Igor Savitsky pretende comprar arte aprobado por el estado, pero en vez de ello, se atreve a poner a salvo 40.000 obras prohibidas de otros artistas y crea un museo en el desierto de Uzbekistán, lejos de la mirada vigilante del KGB. El resultado es una colección única de arte de vanguardia ruso y de Asia Central.

















